Policías ineptos.

lunes, 15 de febrero de 2010

Es que nunca me había pasado algo que me sacara de onda tanto así. Pero hoy pasó.

Iba camino a tomar el camión que me deja en la escuela, no iba tarde, pero el flujo de carros era mayor al acostumbrado. Quería pasar, porque el camión se me iba. Finalmente se me pasó, y tuve que esperar otro, pero no podía avanzar ya que seguían pasando muchos carros, y a una velocidad lentísima.

Paso una Van con dos policías abordo, que se estacionó en medio de la calle, sin que les importara que podría ocurrir un accidente por esta ineptitud. Una camioneta les pitó para que se movieran y el policía, que ni era de mi municipio, se bajó encabronadísimo. Fue directamente a la camioneta que le pitó (estaba en todo su derecho) y el 'oficial' le dijo: "¿Por qué me la rayas?" El conductor le dijo, palabras más, palabras menos, que se moviera porque estaba obstruyendo la vialidad, a lo que el policía respondió: "¿no ves que tengo una emergencia y tú me la estás rayando?" :te_cae:?

Osea... HECF! ¿emergencia? si estuviera realmente teniendo una emergencia no se hubiera detenido nada más porque alguien "se la había rayado". ¿Y luego todavía quieren que sigamos confiando en ellos? La verdad, que no mamen. Y yo dejé de creer en la policía desde hace mucho, mucho tiempo.

Y ya, finalmente pude cruzar la calle.

Traumas & Bullying

Hay veces en que me piden consejos, aunque no me considere buena para darlos. En lo personal, para mí un buen consejo no es el que se brinda solamente, sino el que uno que lo da también lo aplica consigo mismo, que lo hace más difícil. Si la vida no tuviera problemas o retos, no tendría sentido vivirla; sería demasiado aburrida. La lucha constante que tengo que librar tiene nombre y se llama AUTOESTIMA. Muchos de los que me conocen ahora no lo saben, pero a continuación sabrán de qué se trata.

Tuve una niñez y un principio de adolescencia muy duro conmigo misma. Llegué a pesar 88-90 kilos a los 13 años y era muy complicado, más porque veía a mi hermana delgadísima, que pesaba 50 kilos, siendo edecán, modelo y candidata a miss prepa. ¿Y yo? Era una niña de primero de secundaria que usaba brasieres de señora (era 40C), llena de estrías, narizona y talla 17 de pantalón, de hecho solo tenía uno y era 15 pero me quedaba ligando. Fue horrible, nadie se fijaba en mí y yo ni siquiera sabía bien qué onda con mi sexualidad. Fuimos en mayo del 2005 a la Prom (graduación) de mi hermano y hasta mi mamá estaba adelgazando. Me deprimía ser la más gorda de mi familia y de las primas, y eso hacía que comiera más. Llegamos a Monterrey con mi hermano y empecé a hacer ejercicio. Para antes de agosto ya estaba pesando 79 kilos y había bajado dos tallas de pantalón.

Pero empecé a clavarme con el peso y las tallas. Comencé a comer a escondidas, o de plano casi no comer. O sea, tuve principios de anorexia. Aún no estaba a gusto y, llegué al grado de comer, inmediatamente después pesarme, y si había aumentado aunque sean unos gramos, iba al lavabo para meterme los dedos a la boca para vomitar (osea casi tuve bulimia), pero algo me detenía. Ya después comía menos de la mitad de lo que solía comer y llegaron más problemas: querían madrearme, iba mal en la escuela, no quería aceptar que soy gay, a mi familia no le gustaba que oyera rock, peleas con mis hermanos, etc. Todo eso hizo que me empezara a cortar a mí misma, por ahí de octubre de ese año.

Mi madre me descubrió, lo dejé y volví. Pero para abril del 2006 ya estaba más delgada (68 kg., talla 11 y 36C) y me compraban ropa nueva. Pero de ahí vendría el rebote; en menos de un año llegué a 78 kilos otra vez, y en 3ro de secundaria era odiada por casi todo el salón excepto por mi bolita. Era la niñita gorda poser. Y para mis XV me robaron las invitas y por eso casi nadie fue. Quería morirme. Y por esas fechas ya había aceptado mi gusto por las mujeres (pero según dije que era bisexual), asi que varios se enteraron.

Llegué a la prepa, vida nueva peso nievo (81 kg.). En primer semestre sufrí mucho. De nuevo tuve ese odioso bullying por estar gorda. Y me refugié en los tostitos, nieves, tacos… Es horrible consolarse con la comida, por eso me da coraje cuando ponen inlos obesos que están comiendo y son felices por fuera, pero sólo son el morbo de empresas de comida rápida. Es que la mayoría NO son felices. Y yo no era felíz. Todo lo que sufrí por haber sido gorda. Y la verdad, cuando oigo a alguien insultar a un gordo por el simple hecho de serlo me recuerda a cuando me decían esos pendejos “marrana, estás de la verga” o “ jajaja te comprarás talla S”, “come más, come más”, entre otras codas. Pero gracias a mi mamá estuve en un tratamiento de acupuntura para controlar la insulina, porque su exceso es lo que hace engordar. Entré en septiembre del 2007 pesando 81 kilos. Para febrero 16 del 2008 pesé 66 kilos, talla 6 y 34B. Pero antes de acabar primer semestre les callé el hocico a esas personas. Les dije que “si he bajado en este semestre 10 kilos fue por mi esfuerzo y no por ustedes”. Se tragaron sus palabras y ahora sólo queda uno de esa bola de 5, y ya el muy culo no me dice nada.

Ahora, sí, embarnecí, pero no he rebotado, y espero no hacerlo. Actualmente peso 71 kilos, soy talla 9 y 34C, y espero mantenerme así. Por esto que acabo de relatar me siento insegura a veces, pero es de las cosas que me dan más orgullo. Por eso no me acostumbro a que me digan cumplidos o piropos, pues me acostumbré a las burlas. Y la verdad ví una vida totalmente diferente estando delgada, y no por superficial, sino por aceptación.

Espero esto les sirva de ejemplo. Es una lección de vida que les brindo, y es difícil relatarlo. Se me salen las lágrimas. Por favor, lo único que me queda decirles es que, si tienen problemas, no hagan pendejadas como las que yo hice alguna vez.

Día del padre (post viejo)

Mañana es el día del padre, un día que nunca he podido festejar. No, mi padre no está muerto, ni están divorciados (aún) ni mucho menos lo odio. Sino, me da mucho resentimiento que casi nunca esté en la casa, que prefiera el desmadre y la vida de “soltebrio” que la familia y sus hijos. Mis hermanos se quejan de sus actitudes, pero yo tengo más razon de hacerlo por el sencillo hecho de que, apenas naci yo, y empezó a tomar. Él no era asi, él era muy atlético, salía con mis hermanos, pero eran raras las ocasiones que salíamos. Yo era una niña que quería mucho a mi papá, igual a mi mamá, pero el tiempo me dio suficientes razones para odiarlo, aunque no es así. Yo lo sigo queriendo, aunque mi papá no demuestre que me quiere muy seguido. Rara vez me da consejos, pero cuando me los dá los valoro.

Lo que en realidad me duele es esto: Cada año, en medios de comunicación o qué se yo, manifiestan que “los padres son lo máximo”, ponen ejemplos de niños que dicen “ese es mi padre!”, pero lo que más me cala son aca las competencias padre-hijo que hacen o que pasan en la TV, porque mi padre NUNCA fue a ninguna mía. Recuerdo que yo quería festejar el día del padre cuando tenía 7 años y lo unico que paso fue que mi papá estaba crudo y dormido, y eso me dolió bastante, y me sigue doliendo. Mi papá nunca maduró, y si se muere pronto por la diabetes no va a ser de nadie la culpa mas que de él. Mi mamá se quiere divorciar de él, y yo le ruego que ya lo haga. Me caga tener que ser su lamehuevos en la casa, soy la única que lo pela. Nadie más, excepto Alicia y a medias, lo hace. Y veo como me pisotean y sigo! Eso me duele aún mas que el hecho de estar pequeña y no poder contar con mi papá por el hecho de estar crudo o simplemente no estar.

Creo que desde ahí no veo a los hombres con respeto. Creo que desde ahí no me dieron ganas de estar con uno. Dicen que las lesbianas nos identificamos mas con los padres, pero digo… ¿Yo identificada con mi papá? Si él me puso el ejemplo de lo que realmente NO QUIERO SER en mi vida. Y me duele verlo asi, pero lo diré: Es un perdedor. Espero no ser así cuando sea la responsable de mi familia.

Sabor a Victoria (post viejo)

Hola. Ahora les contaré sobre el día de hoy, porque estuvo medio raro. Me desperté a eso de las 11 y desayuné. Mi mamá me dijo que mi tío Tito nos iba a acompañar al estadio, pues cada quince días vamos a ver a los Rayados. Bueno, llegó y nos fuimos. Normalmente vamos a Interplaza a comer y ésta vez decidimos ir a El Timón, porque a mi tío le encanta la comida del mar. Al principio no quería ir, pero me dije “Él casi no viene, mejor vayamos”. Encargué un filete a la veracruzana. Ya, acabamos de comer, y de ahí al estadio.

Llegamos súper temprano. Todavía no eran las 4 cuando entramos, y mas porque queríamos agarrar un buen lugar. Lo mejor de todo es que ya era hora de estar ahí, porque ya eran 3 semanas de no ir. Dieron las 5 y empezó el juego. El rival era el Atlas, equipo dirigido por un conocido reciente de nosotros: Ricardo La Volpe. Tantos recuerdos tenemos sobre él, tanto buenos como malos, y a decir verdad, él no es una persona tan grata en la afición rayada, y mas por las declaraciones que dio antes de que lo cesaran, y tachar a la directiva (sus jefes) como una directiva light. Lo abuchearon (abucheamos) por lo mismo, ya nos tenía hartos y estamos mejor con Víctor Manuel Vucetich. Y ya, el árbitro hizo su intento de dirigir el juego.

Resulta que empezamos mal, demasiado diría yo. No habían pasado ni 10 minutos, cuando ya íbamos perdiendo 2-0. Un error garrafal de Christian Martínez los puso en ventaja temporal. Después, como en 20 minutos más, expulsaron a Felipe Baloy, una figura en cuanto a la defensiva del equipo, pero muy malo a la hora de las tarjetas. Se fue como un héroe, pero lástima Margarito, no estará en el próximo juego, que más adelante les diré el rival y todo, aunque creo que ya han de saber. De ahí todo se veía en un degradado gris a negro. Aproximadamente 7 minutos después, expulsaron a Suazo por mentársela al árbitro (ví el video y me dio un chingo de risa xD). Otro menos. Éramos 9 contra 12. Todos pensábamos que de ahí vendría la masacre. Lo bueno (y lo mejor que nos pudo haber pasado) fue que regresó al fin Jesús Arellano, pues entró de cambio 5 minutos antes de dar por terminado el primer tiempo. Y recordé dos cosas:

* Primera: Del 7-2 contra Veracruz. Hoy se cumple un año de esa goleada. Generalmente los equipos Lavolpistas son muy dados a tirarse para delante. Ahí iba contra un alumno, Miguel Millonetas, digo Herrera (ex técnico también). Y en esa temporada, Veracruz descendió.

* Segunda: Los equipos lavolpistas son malísimos a la hora de defender resultados. Eso nos costó muchísimos puntos en las temporadas en que nos dirigió. Ejemplos bastan y sobran: el 2-2 contra Santos en la Semifinal (pasó Santos por tener más puntos), el 1-4 contra Tigres en la temporada pasada, entre otros, pero esos son los que más recuerdo.

Eso me animó un poco en mi interior. Exteriormente estaba decaída, hasta la madre de todo, porque había tenido dos pésimas semanas por diferentes motivos. Entraron a jugar el segundo tiempo y se vio una visible mejoría. En un principio de éste, aún Christian estaba siendo abucheado, y se escuchaba un sonoro “¡NOOO!” cuando tocaba la pelota para despejar. Y cómo no, si nos veíamos aún impotentes porque un viejo conocido nos estaba dominando y tenía mas hombres en la cancha. Estábamos muy mal, y creía que después de este partido nos iban a decir que estaríamos en franca picada. Empezamos tan bien la temporada, que nos ilusionamos de más…

Y de repente, cayó el ¡¡¡¡¡¡GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL!!!!!! Y era, de nada más y nada menos que del Cabrito Arellano (desde hace cuándo no anotaba un gol), y recuerdo que yo solo gritaba “si se puede, ¡¡¡vamos por el empate!!!”. Ahí empezó la pesadilla de Richard. Después de eso, otra vez Arellano iba a anotar un gol, ¡¡¡pero quééééé gol iba a anotar!!!, hubiera sido la locura en el Tec. Pero eso no tardaría en llegar. 5 minutos después hubo un tiro de esquina, lo cobró Luís Pérez. Parecía que iba a anotar alguien, pero no, lo desvió el portero, y hubo otro corner. Vi dos pelotas que por error estaban en la cancha, y dije “ojala eso nos dé suerte”. Lo cobró de nuevo Lucho, y José María Basanta (en un principio creí que Arellano) anotó de cabezazo para el 2-2. ¡¡¡FUE LA LOCURA!!! Casi se me revienta la garganta (y la bilis) de tanto gritar de la emoción. Apenas entró la pelota a las redes y vi a mi alrededor, todos tiraron de la felicidad sus cervezas al aire y nos volvimos locos, por semejante milagro. Y, ¿quién dijo que no existían los milagros? ¡Estamos en semana santa!. Con decirles que con eso se me bajó la presión y estuve a punto de desmayarme. Y en el tiempo restante defendieron a capa y espada el resultado.

El árbitro pito el partido que intentó dirigir, y ese empate supo a una victoria valiosísima. Y cómo no, si no se les veía nada en el primer tiempo, y sacaron la casta en el segundo. Ni yo lo creía, ni los cronistas, hasta vi la repetición de las jugadas en Pasión Futbolera y en el gol de Basanta, Mario Castillejos, quien es rayado de corazón, dejó su profesionalismo a un lado y gritó el gol con tanta emoción como lo gritamos nosotros. Un punto valiosísimo que nos ayuda bastante en la búsqueda de la clasificación.

La próxima semana se jugará el clásico. ¿La fecha? Sábado 11 de abril, día de mi cumpleaños. Pero esa es otra historia. Es todo por ahorita.

No me queda más...

Una letra que me llega... tengo que aceptar mi cruda realidad.

No me queda más
Que perderme en un abismo de
Tristeza y lágrimas
No me queda más
Que aguantar bien mi derrota y
Brindarte felicidad

No me queda más
Si tu regreso hoy sería
Una imposibilidad
Y esto que no era amor
Lo que hoy niegas
Lo que dices que nunca pasó
Es el más dulce recuerdo de mi vida

Yo tenía una esperanza
En el fondo de mi alma
Que un día te quedaras tú conmigo
Y aún guardaba una ilusión
Que alimentaba al corazón
Mi corazón que hoy tiene que verte como sólo amigo

Y aunque viví enamorada
Y totalmente equivocada
No me importa
Porque esto sí fue amor
Por mi parte
Lo más lindo, el más grande amor
Y aunque siempre lo renuncies, para mí
Fue lo más bello

Yo tenía una esperanza
En el fondo de mi alma
Que un día te quedaras tú conmigo
Y aún guardaba una ilusión
Que alimentaba al corazón
Mi corazón que hoy tiene que verte como sólo amigo

Y aunque viví enamorada
Y totalmente equivocada
No me importa
Porque esto sí fue amor
Por mi parte
Lo más lindo, el más grande amor
Y aunque siempre lo renuncies, para mí
Fue lo más bello
Fue lo más bello

Ni modo, ya me resigné.

50 veces...

He tenido que llorar, fácil unas 50 veces, por ti. No puedo olvidarte y lo sabes. Pero si regresas… ya no seré la misma. Y te diré algo… yo no soy la del problema. Yo sentía que ibamos tan bien…

Te sigo amando, y estamos en pleno san Valentín. Hoy estaba paseando con mi mamá y Ali y cada vez que veía cosas de esas románticas se me empañaban los ojos. Y digo… hice muchas cosas por ti, como si ya no te importa nada!!! No lo entiendo, dices que me aún me quieres y no quieres perderme, pero creo que estás logrando exactamente lo contrario. Necesito relajarme, pero es que tienes que aceptar tu también que estás mal. NO ES CUANDO QUIERAS, es cuando ambos queramos, entonces si regresas y yo ya estoy con alguien más… pues te chingaste y se acabó.

Pero jamás me olvidaré de ti… en este momento eres todo, así como lo ves, TODO para mí. Mi familia es un desmadre, y en este caso, tal vez yo sea la del problema, pero claro que no quiero dejarme. Mi papá me toma de su “lamehuevos” eso ya te lo he contado, pero… vi una foto de él en que me da tristeza como se ve: sonriendo, solo, con cartones de cerveza atrás de él, con un cigarro en una mano y con otra una lata de cheve. No me da tristeza, me da lástima. Y eso porque nunca vio que se quedará solo, que la vida es dura, que se tiene que madurar para ser ALGUIEN. Tu y yo queremos ser alguien en la vida, pero para mí tu no eres “alguien”, eres LA VIDA. Es obvio que no estoy felíz, pero ya no estoy triste. Estoy ya resignada, porque te veo y siento que ya no soy NADA para tí. Claro que no lo soy… después de tantas cosas que hice para que me voltearas a ver, y vi que yo fui de más a menos en tu vida.

Es increíble. Y de verdad lo digo: MEREZCO RESPETO, pero ni yo misma me lo doy. He sentido ganas tremendas de hacer eso que ya no quiero y te juré que nunca lo volvería a hacer. Siempre te fui leal, siempre te fui sincera, siempre!! Y estoy harta de que me veas como una mierda, porque, aunque no lo creas, TE SIGO QUERIENDO más que a mí misma, te sigo queriendo más que a todo lo que me motiva a seguir. Y dices que eres un idiota… la idiota soy yo por haber tropezado con la misma piedra y por estarme predestinando a volverlo a hacer. Te amo, pero acepto que me viste la cara, como todos los demás…

Dices que me amabas, que por mí la vida dabas. Si ya cortamos dos veces quiere decir que NUNCA me amaste. Aunque, sabes que no por eso digo que no lo hayas hecho. Tienes que vencer tu miedo, tienes que hacerlo, porque, ¿qué pasaría si algún día regresas y ves que me haz perdido para siempre? Aún no me pierdes… si me quieres de verdad búscame y me encontrarás. Sabes que yo también tengo miedos, pero algún día tendré que enfrentarlos. Enfréntalo!

Porque… aún te amo.

Para tí...

domingo, 14 de febrero de 2010



¿no ves que aún te quiero...?
¿realmente no ves... o te ciegas?